Protector plomado de tiroides en mamografía: ¿es necesario?

Los bulos sobre salud son los más frecuentes en internet, según alerta un informe de la Asociación de Internautas sobre bulos y fraudes en la red. Las redes sociales están llenas de informaciones falsas sobre esta materia. Tanto es así, que se ha puesto en marcha la plataforma #SaludSinBulos, un Observatorio de los Bulos de Salud en Internet creado por la Asociación de Investigadores en eSalud (AIES), cuyo objetivo es que exista información veraz y contrastada sobre salud en la red.

Un ejemplo muy claro de este tipo de “rumores” es la información que circula de forma reiterada por internet alertando del riesgo de padecer cáncer de tiroides debido a la dosis de radiación que se pudiera recibir durante la realización de mamografías, y la necesidad de solicitar un protector plomado para tiroides durante la prueba. La consecuencia de esta noticia es que muchas pacientes solicitan el protector plomado de tiroides al realizarse mamografías en nuestros centros HT.

Pero, ¿es cierto? ¿Es necesario un protector plomado de tiroides durante la mamografía?

La respuesta es contundente: no. E incluso, usarlo puede ser perjudicial para la paciente desde el punto de vista del correcto diagnóstico y de la optimización de la protección radiológica.

Según la Sociedad Española de Protección Radiológica (SEPR) y la Sociedad Española de Diagnóstico por Imagen de la Mama (SEDIM), “la utilización de material plomado durante la realización de una radiografía para la protección radiológica de determinados órganos, debe ser cuidadosamente evaluada en función del balance riesgo beneficio para el paciente, ya que su utilización no siempre es necesaria ni es siempre conveniente”.

“El tiroides no está expuesto directamente al haz de rayos X”

Y prosigue que, durante la realización de la mamografía, “el tiroides no está expuesto directamente al haz de rayos X. Esto, junto a la técnica radiográfica utilizada y al pequeño volumen irradiado, hace que la dosis de radiación dispersa recibida por el tiroides sea muy baja”.

Y es que dada la posición que la paciente debe mantener durante la exploración, “existe la posibilidad de que el protector de tiroides interfiera creando artefactos en la imagen, que pueden afectar a la calidad de la misma y, por tanto, a un correcto diagnóstico. Esto podría, incluso, hacer necesaria la repetición de la mamografía, lo que implicaría un incremento injustificado en la dosis recibida en la mama por la paciente”.

“El uso de un protector plomado puede perjudicar el diagnóstico" 

Así lo defiende también la Dra. Ana Velarde, radióloga de nuestra Unidad de Imagen de la Mujer, especializada en patología mamaria;

 

“la mamografía es actualmente la técnica diagnóstica de elección en el cribado poblacional del cáncer de mama, dado que permite  una detección temprana de la enfermedad, mejorando su pronóstico, y a costa de una muy baja radiación del tejido mamario.  En cuanto a la radiación que recibe el tiroides tras una mamografía, ésta es prácticamente nula, mientras que el uso de un protector plomado cervical durante la exploración nos puede perjudicar en el diagnóstico. Por ello, no se recomienda su utilización tal y como se recoge en los diversos estudios científicos realizados y se recomienda en las diferentes sociedades tantos españolas como internacionales”.

 

Esta recomendación es defendida, además de por las citadas sociedades españolas SEPR y SEDIM, por el American College of Radiology, la Society of Breast Imaging y la American Thyroid Association.

Descargar aquí la nota técnica conjunta SEPR – SEDIM.

 

Comunicación Health Time 
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