El Dr. Antonio Luna pone en valor el papel del radiólogo en la imagen cardiaca

La imagen del corazón protagoniza este año el Día Internacional de la Radiología el próximo 8 de noviembre. Desde la Sociedad Española de Radiología Médica, su responsable científico, Antonio Luna, destaca el papel de estos profesionales en el abordaje de la patología cardiovascular. “El radiólogo siempre ha formado parte de la imagen cardiaca, el corazón es uno de los órganos principales que se clásicamente en las radiografías de tórax y como parte de la unidad funcional cardiopulmonar y en los últimos años, con las crecientes aplicaciones de la TAC y de la resonancia magnética, nuestra labor se ha visto muy reforzada”, explica.

En este terreno confluyen cardiólogos y radiólogos. El principal campo de los primeros, añade Luna, es la ecocardiografía, una técnica primaria de imagen cardiaca, así como el cateterismo, que permite tanto diagnóstico como terapéutica.

El portavoz de Seram subraya el gran avance que se ha experimentado en los últimos años. Técnicas como la tomografía computerizada, expone, permiten ver las coronarias de forma no invasiva, evitando los cateterismos con fines diagnósticos y pudiendo establecer, entre otros detalles, si existe estenosis coronaria significativa o no. Asimismo, la resonancia magnética proporciona un información exclusiva como la determinación, por ejemplo, de si el miocardio es viable o no viable, y ha transformado el manejo de la patología cardiológica más prevalente, la isquemia. Avances que también se han hecho extensivos a otras patologías.

El responsable científico de la Seram recuerda que, a de hoy, la radiología es un servicio central que participa en más del 80 por ciento de los diagnósticos que se llevan a cabo en el entorno sanitario. “Nos integramos en equipos multidisciplinares, a través de comités o mediante relación directa con los clínicos”, remarca.

Luna asegura que la integración con otros especialistas, fundamentalmente cardiólogos, es buena en términos generales, con diferencias en algunos centros. “Cardiólogos y radiólogos confluimos en ocasiones en hacer imagen cardiaca avanzada. En muchos sitios la resonancia magnética avanzada se realiza de forma coordinada, en muchos, se lleva a cabo solo por radiólogos y un menor número de casos solo se efectúa por cardiólogos”, detalla.

El portavoz discrepa con esta última opción. En su opinión, el papel del radiólogo es básico, porque los equipos están dentro de los servicios generales de radiología, aunque en determinados centros hay distintos criterios en el acceso a los recursos. Luna detalla que algún servicio de cardiología, muy pocos, cuentan con su equipo propio de TAC o resonancia. En este sentido, añade que la descentralización de las técnicas entraña un cierto peligro: no aporta beneficio, hace que la capacitación del personal tanto técnico como médico tenga una curva de aprendizaje más lenta, se aprovechan peor los recursos y crea también una asimetría en la disponibilidad del equipamiento técnico. “No tiene lógica de que pueda darse la situación de que no haya lista de espera en paciente cardiológico y sí oncológico”, concluye.

Fuente: Gaceta Médica